Ahorro Familiar, ahorro inteligente

El Ahorro es una de las herramientas más poderosas para alcanzar Independencia, Libertad y cumplimiento de objetivos que estén fuera del alcance de los ingresos corrientes. Esto no es nada nuevo, pero continúa siendo una tarea dificultosa para muchos.

La razón principal de ésta dificultad es la ausencia de equilibrio en los pagos emocionales que presentan las tareas de ahorro en relación con las de gasto rutinario. Ahorrar no es nada divertido en la dinámica del momento presente y su retribución emocional no se compara a la que puede proporcionar el gasto inmediato.

Generalmente la satisfacción por los esfuerzos de ahorro llega después de un tiempo, el mismo que se percibe como “duro y sacrificado”, de mucha disciplina y fuerza de voluntad. Y mientras esto sea así, el Ahorro no constituirá una actividad trascendente que pueda cambiar el destino de las personas y familias.

Si bien para algunas personas el Ahorro es un hábito y para otras una tarea que cuesta ejercitar con seriedad, en ambos casos los esfuerzos carecen de incentivos de corto plazo que los hagan “competitivos” con otros usos que se pueden dar al dinero.

Ahorra en familia

Para empezar a ahorrar, primero hay que saber con precisión del dinero con que se cuenta para pasar el mes. Este debe ser siempre el punto de partida. A partir de aquí, es preciso elaborar un listado con los gastos distribuidos por partidas: vivienda (alquiler o hipoteca), suministros, impuestos, alimentación, higiene, transporte y ocio. Las familias con hijos tendrían que añadir también los gastos relacionados con la educación.

Una plantilla con ingresos y gastos permitirá tener un mapa general de la economía doméstica y localizar las partidas en las que se invierte más dinero. Por lo general, la vivienda es la que se lleva la mayor parte del presupuesto y aquí es difícil aplicar la tijera. Lo mismo ocurre con los impuestos, pero hay partidas en las que sí se puede trabajar, como son la alimentación, los suministros y el ocio.

Fijarse un objetivo

Si queremos ahorrar, es muy recomendable fijarse un objetivo donde quede reflejado el plazo y la cantidad que se desea alcanzar. Es una forma de marcarse un reto y adquirir un compromiso.

La alimentación es un punto en el que se puede incidir de forma muy directa. Con unos sencillos consejos, podemos sacarle mucho partido al presupuesto y reducir el gasto.

Haz una lista de la compra y cíñete a ella.

  • Procura llevar el dinero justo. Si pagas con tarjeta, seguro que comprarás de más. Intenta al menos llevar en la cabeza un presupuesto.
  • Compara precios en distintos establecimientos.
  • No vayas a comprar con hambre. Está demostrado que ir hambriento al supermercado induce a una compra compulsiva.
  • No vayas a comprar con los niños. Los pequeños siempre piden y si no quieres salirte del presupuesto es mejor dejarlos en casa.
  • Cuidado con el 3×2. Las ofertas de este tipo están muy bien si realmente vas a consumir lo que adquieres. Si no es así, la compra puede resultarte cara.
  • Compra a granel: el envasado suele repercutir en el precio.

LOS NIÑOS TAMBIÉN PUEDEN AHORRAR

Inculcar la cultura del ahorro en los más pequeños servirá para que aprendan a valorar el dinero y reconozcan el esfuerzo de los padres para mantener la economía familiar. Un pequeño gesto diario, como apagar un interruptor o cerrar el grifo del agua, cumplirá una valiosa función educativa.

Otra estrategia interesante es otorgar al niño un pequeño presupuesto para que aprenda a administrárselo a su manera y a animarle a ahorrar una parte, en una hucha o en una cuenta de ahorro.

INTERCOP, R.L. Ofrece distintas cuentas de ahorro para la familia

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