Ahorra para tu futuro

En muchas ocasiones, se pone poca atención al futuro y se vive al día sin considerar que llegará el momento de nuestra jubilación. La mayoría de las personas piensa que ahorrar para el futuro es un asunto que debe resolver el Estado y se olvidan de plantearse objetivos financieros propios. Así, llegan a su retiro con muy pocos recursos para mantener su nivel de vida. Por esta razón, es indispensable incrementar nuestros conocimientos financieros, identificar las diferentes opciones de ahorro e inversión, lo cuál será el inicio para incentivar el interés de adquirir educación financiera preventiva. La educación financiera fomenta el crecimiento patrimonial en las familias y forma a las personas para que sean económicamente responsables.

Podemos asegurar nuestro futuro financiero mediante los siguientes pasos básicos.

  • Ahorro. Debemos ahorrar lo necesario para nuestro futuro, realizando un plan que nos permita alcanzar los objetivos para el momento en que decidamos suspender nuestras actividades productivas.
  • Fijar metas. Las metas a largo plazo son aquellas que se desean lograr en cinco o diez años. La meta se convierte en algo que inspira, esto ayuda a mantener la disciplina del ahorro. Por ejemplo, comprar una casa, estudiar una licenciatura en la universidad, la boda de los hijos, el monto requerido para jubilarnos y cualquier otra meta financiera que nos propongamos.
  • Iniciar el ahorro necesario. Después de fijar las metas de ahorro, es necesario considerar que el primer paso será acumular un fondo suficiente para cubrir gastos de subsistencia durante varios meses en caso de emergencia. Asimismo, es importante reflexionar cómo se manejará el fondo, ya que una cuenta de ahorro permite el fácil acceso al dinero, pero, en muchas ocasiones, no ofrece una mayor productividad para nuestra economía. Por lo anterior, las herramientas de inversión pueden brindar mayores ventajas para incrementar nuestro patrimonio.
  • Hacer que el tiempo opere en nuestro favor. Iniciar un ahorro preventivo es fundamental cuando somos jóvenes. No es lo mismo ahorrar durante veinte o treinta años para nuestra jubilación, que iniciar cuando sólo nos faltan algunos años para ese momento. Es claro que, mientras más tarde iniciemos, debemos asignar un porcentaje mayor de nuestro ingreso.
  • Invertir a largo plazo. Es recomendable utilizar estrategias de inversión a largo plazo, esto seguramente ofrecerá una mayor rentabilidad financiera de nuestro dinero.
  • Presupuesto. Debemos elaborar y ajustarnos a un presupuesto. Éste proporciona la información financiera indispensable para conocer nuestra situación económica. Así podremos saber los ingresos que se perciben y el monto que ocupamos en obligaciones financieras o deudas y cuánto podemos ahorrar.
  • Llevar un registro exacto de todos los gastos durante el mes. Es necesario llevar un registro diario de nuestros gastos, para que, al final del mes, podamos revisar la lista y comprobar en donde se puede comenzar a ahorrar y destinar ese dinero a la cuenta de inversión.

Ahorra para tu futuro, ahorra en INTERCOP,R.L. 

 

Share on facebook
Facebook
Share on whatsapp
WhatsApp